2017-09-13

La elegancia del negro


Conozcamos el origen y significado el color negro, el buque insignia en los trajes, el estilo por excelencia es, el contra color, la ausencia de todos los colores. El no color, dependiendo de la cultura tiene unos significados u otros. Y con el paso de los años la percepción que de él se tiene se ha visto modificada, hasta convertirse en un símbolo absoluto de elegancia.

En el Antiguo Egipto se asociaba el negro con la fecundidad, el origen de la vida en la Grecia clásica, en el Imperio romano el luto no se asocia con el negro pero sí con colores oscuros. En el siglo XVI en España la elegancia pasaba por lucir las joyas con ropas oscuras para que éstas brillarán y deslumbrarán aún más, y desde América se trajeron tintes naturales que dotaron a sus vestimentas de un color negro intenso y profundo. Pero poco a poco se fue asociando con la brujería, lo oscuro y lo misterioso hasta convertirse en el color del luto por antonomasia, con las connotaciones negativas que ese conllevaba, muerte y fin. No fue hasta bien entrado el siglo XX cuando Coco Chanel que impuso el negro como símbolo de elegancia.

En este sentido, el negro a pesar de ser utilizado como “color” que representa el luto, es muy usado por todo el mundo, en los hombres da una percepción de fuerza y masculinidad y, en cambio, en las mujeres  aporta un toque de misterio, siendo muy femenino.

Misterio, magia, seducción y discreción son algunos de los valores que se le atribuyen al color negro. En sí mismo tiene unas connotaciones que cualquier otro color no posee. Si vistes de negro  además de parecer más delgado,  ya que estiliza y define tu figura, hará que los demás te perciban como alguien serio, responsable y respetable.

El negro, entonces, es el “color” de la elegancia. La elegancia se contrapone al deseo de llamar la atención. Quien viste de negro renuncia incluso al color. El negro es la elegancia sin riesgo.

El negro es el “color” menos dependiente de las modas, está ajeno a las tendencias porque su esencia es siempre la misma y la percepción que de él tenemos también, es elegancia, es un clásico, en definitiva, es el acierto. Si apuesta al negro, ganas.